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Bertiginossa nace de la unión entre Berta y la palabra vértiginoso, que se define como algo que va muy rápido o que es muy intenso. En este blog desarrollo los conocimientos , para mi vértiginosos, adquiridos en clase de Métodos de Creatividad y aplicados en ámbitos cotidianos.

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sábado, 10 de diciembre de 2011

Inseparables, como si fuera poco...

Eran inseparables. Pienso yo que lo eran. Inseparables y especiales. Eso también lo pienso yo. Todas las tardes se reunian en el "Banquito de la alegría". Lo llamaban así porque teniendo en cuenta las pocas cosas divertidas que podían hacer en esa ciudad, el Banquito, el de la alegría, era la mejor opción.
Podría contar mil y una historias. No sé si felices, pero si divertidas. Ninguno tuvo muy buena suerte en su vida. Pienso yo que la suerte era poder contar unos con otros, aunque no sé si ellos también lo sabían.
Formaban un gran equipo. No podía faltar ninguno y esto, esto sé que lo sabían, aunque ninguno lo había dicho nunca. Pero lo sabían.
Blanca siempre necesitaba saber más y más, y todo lo que necesitaban saber, Blanca lo sabía. Quizás nunca se le valoró demasiado. Angel era, de todos ellos, el más racional. Los problemas con Angel eran de fácil solución. Quizás bastante más valorado de lo que se debiera. En cambio, estaba Ruth, tenía los labios rojos, de un color tan fuerte como su temperamento. Sin ella el grupo carecía de impulsos. Esto sí que los demás no lo sabían. Sin ella, las mil y una historias divertidas, no lo habrían sido tanto pero esto, esto lo sabían. Por su forma de ser, Angel y Ruth estaban todos los días como el perro y el gato, encarnando la dialéctica entre la razón y la pasión.
En el grupo, también estaba Víctor. Víctor, siempre veía las posibilidades a todo. Posibilidades que no creías que existían, Víctor te las mostraba, haciendo ver mil y una perspectivas diferentes. Pero todos eran bastante indecisos y esas posibilidades podrían haberse quedado en nada si no estuviera  Nuria, que sabía cómo hacer ver cuales no funcionarían. Casi siempre demasiado negativa. Tenía el pelo negro, tan negro que hacía pasar inadvertidos sus bonitos ojos color miel y eso, eso también le pasaba en la vida, no sabía ver las cosas más dulces.
No sé que habrían hecho sin Alvaro. Siempre entusiasmado por todo. Justo todo lo contrario a Nuria, por eso hacían tan buena pareja. Era como un niño pequeño y, sin embargo, era el más mayor.
Lo que unía a todo este grupo que se reunía en el "Banquito de la alegría" era María. María tenía unos ojos casi violetas, pero sin duda lo más importante de María era que  sabía aportar los principales valores humanos. Sin ellos, el grupo hace mucho tiempo que se habría separado.
El grupo era inseparable, ellos no lo sabían, pero yo sí lo sé. Uno no era nada sin el grupo, y el grupo no era nada si faltaba uno, porque puedes disponer de toda la información del mundo (blanco), pero debes utilizarla de un modo racional (azul), aunque siempre es necesario poner pasión en tu vida(rojo). Pero todo esto se queda corto si no eres capaz de conocer todas las posibilidades que tienes a tu alrededor, porque si no las conoces es fácil que adoptes la erronea (verde). Y para elegir la opción adecuada es necesario conocer y juzgar lo que funciona y lo que no (negro) y, si no tienes entusiasmo e ilusión, puede que todo lo anterior se quede en nada (amarillo). Y, por último, sin valores, sin valores sociales como es la Tolerancia, la Dignidad, el Respeto, la Igualdad, la sociedad no tendría ningún sentido, (morado) o eso, eso es lo que pienso yo.

Información: Apuntes de clase y libro "Innovación en tiempos de crisis".

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